No es fácil estar a cargo de cocinar las viandas: es un trabajo que hay que hacer casi todos los días.
A veces nos quejamos de más de lo que viene adentro, pero seguro no agradecemos lo suficiente. Para evitar problemas, tenés que participar. Ayudá al que le toca preparar las viandas, y cuando te animes, empezá a preparártelas vos solo, así nadie se queja.
Editorial: Catapulta
Páginas: 64
