Más de una vez hemos señalado en nuestros trabajos que el revisar la propia obra constituye un privilegio y una satisfacción. El privilegio, que no siempre se da, de que la vida, la apasionante aventura diaria de la que todos nos sentimos protagonistas o cuando menos actores, nos brinde la oportunidad de examinarnos a nosotros mismos, de aprovechar de la sana crítica ajena y de sacar de ello nuevas experiencias o conclusiones. La...
Editorial: Claridad
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