Nuestra vida emocional es amplia, diversa y muy rica a lo largo de nuestra existencia. Pero si de manera constante y prolongada solo estamos sometidos a emociones negativas, pronto veremos cómo se deteriora nuestro bienestar. Por el contrario, las emociones nutritivas mejoran nuestros vínculos, nuestra salud física y nuestras habilidades cognitivas, además de aportarnos soluciones creativas. Son amplificadoras de nuestra capacidad de pensar y de accionar. También nos preparan para los tiempos adversos con recursos de sostén para enfrentarlos.
Editorial: Vergara
Páginas: 224
