La novela nos presenta a Dorian, joven y hermoso, quien al contemplar un retrato de sí perfectamente pintado, exclama: “¡Qué triste es! Me haré viejo, feo, horrible. Pero este retrato permanecerá siempre joven. No será
nunca más viejo que este día de junio… ¡Si sucediera lo contrario! ¡Si fuese yo el que se mantuviese joven y el retrato el que envejeciera!” Este deseo de Dorian, expresado con toda su alma, se convierte en realidad. A partir de ahí su vida cambia para siempre y el deseo se vuelve maldición: su alma va degradándose poco a poco, sin amor y sin pasión, y sin quererlo, se ha hecho viejo.
Editorial: Salim
Páginas: 288