De la transcripción de cuadernos sistemáticamente incendiados por el narrador (pero también de mensajes borrados del teléfono) está hecha esta novela, que acaso no sea otra cosa que el diario perceptivo de Mariano Saric; un profesor de literatura que una tarde se desvanece en el aula y no consigue el apto psicológico para volver. Pero entonces aparecerá la figura del padre Horacio; quien le brindará ayuda a su viejo amigo en Cristo, sobre todo al identificar un demonio que lo estaría atormentando desde la niñez. Y es que algo malsano está a punto de precipitar en Ciudad Rivadavia. Y será allí, en plena pampa cordobesa (más precisamente, en el corazón de algunos de sus habitantes) donde tendrá lugar esa batalla espiritual de la luz contra la oscuridad, ese inicio de los últimos días del Apocalipsis que, acaso no sean otros que los de la cordura del narrador; su adiós a toda posibilidad de habitar poéticamente la Tierra
Editorial: Leviatan
Páginas: 424
