Cuando somos chiquitos, entre los juegos y las risas, también aparecen los "¡Auch!": un raspón, un moretón, un pinchazo, un retorcijón en la panza. ¿Qué nos quieren decir? Cada pequeño dolor trae un mensaje. El cuerpo nos avisa que sabe cómo sanar. Y si aprendemos a escucharlo, además aprendemos a cuidarnos mejor.
Editorial: Beascoa
Páginas: 32
